Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2009

Los jóvenes viejos

Poe Horacio Laccabane «Volvió el Jefe», dijo Jesús cuando llegué a la redacción el jueves por la tarde. Vi el auto respondí. Gregorio, que tipiaba el teclado de la computadora como quien toca una rapsodia en el piano, dijo: Hay que pasarle «las datas» de los días que estuvo tiznándose en el Chalten. ¿Hasta allá llegó?, pregunté. Si, dijo Jesús y más lejos creo y agregó: Si volvió con las telas de las cubiertas. Nosotros acá laburando y el tipo de recorrida por el sur, se quejó Gregorio. Bien, dije, se lo tiene ganado. Uy, mi Dios, que ortiva exclamó Jesús.Jesús y Gregorio son dos jóvenes redactores de La Semana Ya, el diario digital que se está relanzando. Me hizo gracia que utilizara la palabra «ortiva», que yo creí perdida o literalmente desaparecida de los diccionarios del lunfardo.¿De donde la sacaste?, le pregunte.La usa mi viejo, que debe tener tu edad, de tanto en tanto, sobre todo cuando ve futbol por televisión y puede apreciar las virtudes de nuestros jugadores para con sus c...

Historia de medianoche

Capitulo 2 (ùltimo) Por E.H.L. para La Semana … Tres años después tuve mi primer departamento, en pleno centro de Buenos Aires. Había logrado independizarme. Visto a la distancia ya era un adulto suficientemente pelotudo pero, por aquel entonces, para un tipo venido del suburbio largarse de la casa de los padres no era cosa sencilla. De hecho las mujeres de mi generación se iban casadas o no se iban. Con los hombres siempre fue distinto en tanto y cuanto tuvieran con qué. Mi madre se preocupaba por mi ropa: Quien te la va a lavar y planchar, se preguntaba angustiada. Cuando ya llevaba un tiempo de vivir solo, una tarde que había almorzado en casa de mis “viejos” y dispuesto a partir para mi nuevo domicilio mi padre me pregunto donde iba. Le respondí que a mi casa. Me miró con una expresión de infantil sorpresa y me dijo: ¡Pero si ésta es tu casa! En fin, señaló Fernando mientras encendía otro cigarrillo, eran otros tiempos.———————– El mundo externo se había convertido en caótico y golp...

Historias de medianoche

Capitulo 1 (de2) Por E.H.L. para La Semana Tengo un amigo poeta, dijo Fernando y agregó, vos sabes. Carlos no sabía o no lo recordaba, sin embargo, asintió con un leve movimiento de cabeza.La cálida noche de enero se había alargado y la conversación había transitado senderos conocidos, pero los espacios de silencio fueron abriendo la brecha justa para la improvisación. Carlos pensó en esas partidas de ajedrez, donde ambos contendientes intentan arrastrar a su oponente por fuera de lo conocido por la teoría. No obstante, ni Fernando ni Carlos se habían propuesto tal situación. Era solo la noche; la enigmática noche en la que aflora, tras su propia evanescencia, los velos mágicos, fantasmagóricos y misteriosos.Lo conocí poeta y llevo casi cuarenta años de amistad con él, continuó Fernando, y lo sigue siendo. Detesto las redundancias, dijo con un gesto de contrariedad y agregó, pues es bien sabido que la poesía “elije” a sus cultores y estos, inmersos en su ritual, no podrán abandonar, hi...